La terapia
Julio 2026
¿Qué es la oxigenoterapia hiperbárica y cómo funciona?
Cuando respiras aire normal, la mayor parte del oxígeno viaja pegado a la hemoglobina de
tus glóbulos rojos — y esa hemoglobina tiene un límite de carga. Dentro de una cámara hiperbárica,
respiras oxígeno al 100% mientras la presión sube dos o dos veces y media por encima de la presión
atmosférica normal. Ese cambio de presión hace que el oxígeno se disuelva directamente en tu plasma
sanguíneo, no solo en la hemoglobina — y así llega a tejidos con circulación reducida, donde la
hemoglobina normalmente no alcanza a entregar suficiente oxígeno.
El resultado práctico: más oxígeno disponible para que el cuerpo cicatrice heridas,
combata infecciones y reconstruya vasos sanguíneos en zonas dañadas. Es un procedimiento no invasivo,
indoloro, y siempre bajo evaluación médica previa.
Patologías
Julio 2026
Pie diabético: por qué el oxígeno a presión ayuda a cicatrizar
Una de las razones por las que una herida de pie diabético no cicatriza es la mala
circulación: los vasos sanguíneos dañados por la diabetes no logran llevar suficiente oxígeno al
tejido lesionado, y sin oxígeno, las células no pueden producir el colágeno necesario para cerrar la
herida. La oxigenoterapia hiperbárica ataca directamente ese problema — al disolver oxígeno extra en
el plasma, ese oxígeno llega a la herida aunque la circulación local esté comprometida.
Además, estimula la formación de nuevos vasos sanguíneos hacia la zona afectada
(angiogénesis), lo que mejora la oxigenación del tejido a largo plazo — no solo durante la sesión.
Por eso suele indicarse como parte de un Programa de Recuperación, no como sesión aislada.
Antes de tu sesión
Julio 2026
Qué esperar en tu primera sesión
Todo empieza con la evaluación médica: historia clínica, revisión de contraindicaciones
y definición del protocolo de presión y tiempo. Si tu caso aplica, la primera sesión sigue tres fases
— compresión, tratamiento a presión y descompresión — y en total puedes contar con estar en el centro
entre 90 y 120 minutos, incluyendo la sesión misma.
Ven con ropa de algodón, sin perfumes ni cremas, y deja los electrónicos y encendedores
fuera de la cámara — son medidas de seguridad estándar en cualquier ambiente con oxígeno puro al
100%. Dentro, puedes descansar o simplemente cerrar los ojos: el equipo médico monitorea toda la
sesión desde afuera.